Visibilidad o reputación

Visibilidad y reputación

Una empresa debe darse a conocer para tener la posibilidad de que sus productos o servicios sean tenidos en cuenta en el abanico de ofertas que se le abren al futuro cliente, cuando este se enfrenta a la realización de la compra de un objeto o la contratación de un servicio. Si no te conocen, no existes, y por lo tanto necesitas una visibilidad en el mercado al que quieres aspirar, que te permita dar a conocer tus productos o servicios entre todos aquellos considerado como clientes potenciales.
La visibilidad comienza desde el mismo momento de colocar el cartel sobre la puerta de tu establecimiento o con la apertura de tu tienda online; a partir de ahí, están la tradicionales sendas que pasan por la publicidad convencional en medios de comunicación, redes sociales, páginas web, cartelería…, y un sinfín de posibilidades que te permitirán acceder con tus mensajes a un público interesado, previo pago de la correspondiente inserción en el soporte que elijas.
Lograr visibilidad entre tu público objetivo es el reto más importante al que se enfrenta una empresa para asentarse y conseguir una presencia continua entre el mercado potencial al que se dirige, al que deberá atraer para convertir en ventas todo el esfuerzo desarrollado y lograr la tan ansiada rentabilidad.
La idea que sobre nuestra empresa, productos o servicios, tengan los clientes reales y potenciales, el sector en el que nos movemos, la propia competencia o la sociedad en general es nuestra reputación. El aporte de todas las opiniones exteriores, no siempre homogéneas, configura el patrimonio inmaterial de la empresa que irá cambiando a lo largo de toda su existencia y forma un pilar fundamental de desarrollo.
La reputación debe trabajarse, al igual que la visibilidad, desde unos objetivos concretos por los que la empresa quiera destacar o ser reconocida y mantenerse fiel a los mismos en el tiempo. El proceso no es sencillo, al depender de terceros y, en muchos casos, difícil de controlar al primar factores más materiales dentro de la propia estructura empresarial. Cada vez más el consumidor elige en función de los valores que representa un producto o empresa, valores en muchos casos intangibles basados en la reputación de una empresa.
La visibilidad que conseguimos para nuestra empresa nos hará reconocibles en el mercado, ser reconocidos por los demás, pero serán nuestras acciones y nuestros valores los que nos den una reputación que aporte el auténtico valor añadido a nuestros productos para diferenciarlos con claridad frente a la competencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *